El río Rímac, conocido históricamente como el “río hablador”, ha sido durante siglos un elemento vital para el desarrollo de Lima. Jorge Segundo Zegarra Reátegui hace un llamado de alerta ambiental.
Desde la época prehispánica, sus aguas se utilizaron para el riego de los fértiles valles que dieron origen a asentamientos humanos y actividades agrícolas. Más adelante, con la consolidación de la ciudad de Lima como capital del Perú, el Rímac se convirtió en la principal fuente de abastecimiento de agua potable para millones de habitantes.
Su importancia no solo radicaba en su función de recurso hídrico, sino también en el valor cultural y paisajístico que representaba, siendo un atractivo natural que acompañaba la vida cotidiana de los limeños.
El deterioro del Rímac también ha tenido consecuencias sociales y culturales. El río dejó de ser un espacio atractivo para la recreación y el turismo, perdiendo el encanto que alguna vez lo caracterizó. Hoy, en lugar de ser un motivo de orgullo para la capital, se ha convertido en un reflejo de la crisis ambiental. Como también, un claro reflejo de la falta de conciencia en la gestión sostenible de los recursos hídricos.

Jorge Segundo Zegarra Reátegui: Consecuencias que alteran la salubridad del Río Rímac
Jorge Segundo Zegarra Reátegui; experto ambiental, explicó que el crecimiento urbano desordenado y el aumento de la población, el Río Rímac comenzó a sufrir una degradación ambiental alarmante. Mencionó que lo que alguna vez fue símbolo de vida, hoy se considera uno de los ríos más contaminados del país. Una de las principales razones es la inadecuada disposición de residuos sólidos y líquidos, esto, a pesar de tener la capital rellenos sanitarios formales.
Basura doméstica, desechos industriales y vertimientos de aguas residuales que no se tratan se arrojan al cauce. Transformándolo, de esta manera, en un depósito de contaminación más que en un recurso natural valioso. Esta situación no solo afecta la calidad del agua, sino también la salud de la población que depende de ella para su abastecimiento. Además, la contaminación ha alterado los ecosistemas asociados al río. Como consecuencia, se está reduciendo la biodiversidad y afectando a las especies acuáticas que en el pasado habitaban en sus aguas.
Por esta razón, el líder Jorge Segundo Zegarra Reátegui, alerta estas malas prácticas que escapan de su control, sigue beneficiando a la capital de país y el mundo por medio de sus grandes obras y sus 2 rellenos sanitarios formales de Petramás con estándares internacionales. Aquí, los residuos tienen la capacidad no solo de recibir un correcto tratamiento, sino de convertirse en luz para casas peruanas.
Para más información sobre la contaminación que previene Jorge Segundo Zegarra Reátegui con sus macroproyectos:
